LUZ
Existen varios tipos de iluminación que se utilizan comúnmente en el cultivo de cannabis en interior. Estos incluyen las lámparas de sodio de alta presión (HPS), los LED y los fluorescentes.
Las lámparas de sodio de alta presión (HPS) son ampliamente utilizadas en el cultivo de cannabis debido a su alta eficiencia y su capacidad para producir una luz amarilla-rojiza, que es ideal para la etapa de floración de la planta. Las luces HPS generan un alto rendimiento lumínico por vatio, lo que las hace populares entre los cultivadores comerciales. Sin embargo, también generan calor, por lo que es importante utilizar sistemas adecuados de ventilación y enfriamiento para controlar la temperatura del cultivo.
En los últimos años, los LED han ganado popularidad en el cultivo de cannabis. Estas luces emiten una gama completa de colores, que se pueden ajustar según las necesidades específicas de la planta durante todas las etapas de crecimiento. Los LED son más eficientes energéticamente y producen menos calor que las luces HPS, lo que facilita el control del clima en el cultivo. Además, permiten un mayor control del espectro lumínico, lo que puede resultar en un mayor rendimiento y calidad de la planta.
Otro tipo de iluminación utilizada es la fluorescente. Estas luces son más económicas y se utilizan principalmente durante la etapa vegetativa del cultivo, ya que no generan tanta luz intensa como las HPS o los LED. Sin embargo, las luces fluorescentes son eficientes en términos de consumo energético y no generan mucho calor, por lo que son una opción popular para los cultivadores principiantes o aquellos que cuentan con un presupuesto más limitado.

















